La gota en el charco era feliz, pero su viaje no había terminado.
Un perro se acerco con mucha sed, bebió un poco de agua y se llevo a la gotita con el.
El perro camino por las veredas oliendo arboles y rastreando olores de otros perros.
La gota en el charco era feliz, pero su viaje no había terminado.
Un perro se acerco con mucha sed, bebió un poco de agua y se llevo a la gotita con el.
El perro camino por las veredas oliendo arboles y rastreando olores de otros perros.
Se comenzó a formar entre la niebla flotaba feliz y vio a su alrededor como iguales a ella otras se formaban.
De repente empezó a caer, y vio que las demás también caían, pudo ver a donde iba.